Eliminamos los gastos operativos (OPEX) asociados a contratos de monitoreo externo. El sistema adquirido es 100% propiedad del cliente. Desarrollamos la arquitectura para que las alertas acústicas, volumétricas y perimetrales lleguen directamente a tu centro de control interno, empoderando a tu propio personal de seguridad con información en tiempo real y sin intermediarios.
Implementamos hardware robusto preparado para entornos críticos. Desde detectores de movimiento de doble tecnología (PIR + Microondas) hasta barreras fotoeléctricas perimetrales y receptores de radiofrecuencia (RF). Estructuramos redes de sensores alámbricos e inalámbricos altamente encriptados, resistentes a inhibidores de señal (jamming) y sabotaje físico.
Nuestros paneles de intrusión operan bajo arquitecturas de plataforma abierta. Las señales de alarma no mueren en una sirena; actúan como disparadores lógicos (triggers) que se integran fluidamente con tus sistemas de CCTV IP (generando pop-ups de video automáticos), cierres de control de acceso y tableros de gestión de emergencias corporativos o clínicos, permitiendo escalar el ecosistema según crezca el recinto.
Configuramos el software de receptoría de alarmas directamente en tus servidores. Entregamos una interfaz gráfica limpia e intuitiva tipo Dashboard que permite a los operadores visualizar planos interactivos del edificio, el estado de las particiones, el armado/desarmado remoto y el registro histórico de eventos, facilitando respuestas tácticas inmediatas.
Que gestiones tu propio monitoreo no significa que estés solo. Proveemos un esquema de soporte de ingeniería 24/7 dedicado exclusivamente al respaldo técnico de tu proyecto. Realizamos diagnósticos remotos de la salud del panel, pruebas de comunicación de los comunicadores IP/LTE, resolución de fallas en terreno y asesoría continua para garantizar que tu sala de control opere sin interrupciones.
Solicitar antecedentes técnicosRevisión continua del estado técnico del panel de intrusión.
Verificación periódica de los canales de comunicación de eventos.
Atención directa cuando el diagnóstico remoto no es suficiente.
Acompañamiento estratégico para que tu sala de control opere sin interrupciones.